miércoles, 15 de abril de 2009

REPRODUCCION OVINO CAPRINA

MANEJO DE LA REPRODUCCION

APARATO GENITAL

De la hembra

El aparato genital femenino se distingue exteriormente por la vulva, situado por debajo del ano; mide unos 40 cms. en el animal adulto.

Al hacer la disección se observa sucesivamente:
- La vulva, terminado por una pequeña glándula sensorial, el clítoris;
- El meato urinario en el interior de la vulva, que comunica con la vejiga por el canal urinario;
- La vagina, que continúa la vulva; está cerrada en la cabrita por una pared fina, el himen. Esta pared será rota en la primera monta y sus vestigíos desaparecerán en el parto;
- El útero, que comprende:

Ø El cuello uterino, de 2-3 cms. de longitud, formado por varias anillos cartilaginosos. Normalmente cerrado, se dilata en el momento de celo y permite el paso del semen al útero.

Ø El cuerpo del útero, que se prolonga por dos cuernos uterinos. Es en los cuernos donde se desarrollan los fetos, que se fijan sobre pequeñas "uvas" denominadas cotiledones, que tapizan el interior de cada uno de los cuernos. Los cuernos disminuyen de diámetro en sus extremos y están prolongados por el oviducto, que ter­mina en un "pabellón", a manera de embudo, que recibe el óvulo cuando es "puesto" por el ovario.

Ø El ovario está justo por encima del pabellón. Se distin­guen a simple vista, en la superficie del ovario, los folículos, que contienen óvulos en distintos grados de madurez. El ovario contiene desde su nacimiento la tota­lidad del stock de células genitales femeninas que serán utilizadas a lo largo de toda la vida de la cabra.




El aparato genital comprende: las glándulas genitales propiamente dichas, las glándulas anexas y el órgano copulador. Exteriormente sólo aparecen las bolsas, que contienen los dos testículos y el forro que contiene el pene.

Las glándulas genitales: Cada uno de los testículos, que producen los espermatozoides, está envuelto por varias capas; los dos testículos son mantenidos en una bolsa única, cuya capa exterior es el escroto. Cada tes­tículo es independiente y posee un sistema sanguíneo y uno ner­vioso. La temperatura del testículo es siempre inferior a la del cuerpo del macho.
Las glándulas anexas: Varias glándula, situadas próximas unas a otras en la cavidad abdominal, vierten sus secreciones en el canal común; la orina, que procede de la vejiga, se vierte igual­mente por este canal.

Las glándulas anexas son:
-Próstata.
-Vesícula seminal.
-Glándula de cowper.

El órgano copulador: Está formado por el pene, que termina en un apéndice vermiforme. El extremo del pene está alojado, en reposo, en un repliegue de la piel denominado forro. El pene se prolonga, por detrás, en la cavidad general por
la "S" peniana, que permite su alargamiento en el momento del acoplamiento.





CICLO REPRODUCTIVO

Los machos que han alcanzado doce meses de edad o más ya son ani­males que se pueden usar en la reproducción sin restricciones. Los machos menores de un año es mejor usarlos con servicios limi­tados por no haber alcanzado su desarrollo completo.

Las cabretonas pueden ser montadas por primera vez cuando hallan alcanzado un peso entre 20 - 25 Kg. (criollo) o 30 - 35 Kg. (razas mejoradas), con una edad mínima de 8 meses. Las cabretonas no deben ser montadas tan pronto entren en su pri­mer calor, porque se detiene su crecimiento y además durante la gestación tendrán doble gasto para alcanzar su desarrollo y ali­mentar el feto.

La preñez de una cabra joven trae como consecuencia:
- desarrollo insuficiente no recuperable;
- peso muy liviano de las crías al nacimiento;
- alta mortalidad de las crías.

El ciclo reproductivo de una cabra es como sigue:
- La etapa de gestación es entre 148 y 153 días.
- Luego del parto viene el período de lactancia y la cabra está vacía. Tres semanas después del parto se presenta el primer celo, pero es recomendable dejarlo pasar, ya que el útero está en plena recuperación. Aproximadamente 42 días después del parto, la cabra puede ser montada.
- La lactancia del animal continúa hasta 6 semanas antes del próximo parto o sea 109-115 días después de la monta.
- El ciclo reproductivo dura por lo menos 6 meses y medio: 5 meses de gestación + 1 mes y medio de un período vacío.

El control de monta dentro de un sistema semi-intensivo e inten­sivo es importante para un cumplimiento óptimo del ciclo.

El siguiente esquema da un resumen del ciclo reproductivo:

Monta (M)

1er chequeo (C): 5 - 7 días después
2° chequeo (C): 18-24 días después
3er chequeo (C): 36-42 días después


Secar (S): 109-115 días después de la monta o
6 semanas antes del parto


Parto (P) : 148-153 días o 5 meses después de la monta


destete (D): 1-5 días después del parto

1° celo post-parto: 18-28 días después
2° celo post-parto: 42-48 días después

Monta (M) : un día después del 2° celo posparto


CALOR O CELO

El ciclo del estro o sea los días de intervalo entre un calor y otro es de 18 a 24 días con promedio de 21 días. El calor o celo dura en la cabra de 24 a 36 horas y tiene una ovulación instan­tánea que ocurre de 6 a 12 horas después de iniciado el celo. Para obtener el mayor porcentaje de cabras preñadas es mejor mon­tar la cabra un día después del inicio del calor.

Para detectar las cabras en calor se debe poner cuidado a los si­guientes síntomas:
- pérdida de apetito;
- excitación muy marcada;
- continuos esfuerzos para orinar;
- búsqueda insistente del macho;
- la vulva se vuelve tumefacta y roja;
- secreta un moco amarillento, a veces con ligeras estrías sanguinolentas;
- al presionar el lomo con la mano lo arquea y agita vivamente la cola;
- las hembras montan entre ellas
.
Para detectar el calor en las hembras, también puede ser mediante machos castrados. Estos machos indican qué hembras están en calor. También se usa reproductores vasectomizados o con des­viación qui­rúrgica del pene, pero el macho castrado es más utili­zado en estas regiones. Cuando los rebaños son grandes, a estos machos se le coloca un chaleco con un marcador impregnado de tinta, así las hembras marcadas podrían ser llevadas al reproduc­tor seleccionado con anterioridad para el mejoramiento genético (monta dirigida).


MONTA

Antes de la monta se debe tener en cuenta las recomendaciones si­guientes:
Para las hembras:
- buscar uniformidad;
- que tengan más de 60% de su peso adulto;
- revisar ubres, pezones y dientes;
- arreglar pezuñas;
- desparasitar externa e internamente;
- suplementar (aumentar energía y proteínas) 5 a 10 % más que la ración diaria, para provocar y aumentar la ovulación.
Para los machos:
- revisar los órganos genitales;
- realizar exámenes del semen de los reproductores jóvenes;
- arreglar pezuñas;
- desparasitar externa e internamente;
- suplementar (energía y proteína) teniendo cuidado de que no se engorden demasiado.

Cuando se presenta problemas en la monta, puede ser debido a de­ficiencias nutricionales. Entonces, administre una dieta bien balanceada que contenga todos los nutrientes necesarios y suple­mentar con vitaminas y minerales. Ejemplo, el Ramio es rico en vitamina A necesario para la reproducción.

Tipos de monta.

Existen diferentes tipos de montas, según los diferentes sistemas de explotación.

Monta libre: La monta libre existe cuando el macho permanece todo el tiempo con el rebaño. Se encuentra mucho cuando el sistema es extensivo.

Ventajas:
- mayor número de preñez por no perder calores.

Desventajas:
- preñez de cabras muy jóvenes;
- no se pueden organizar registros de producción;
- hay problemas de consanguinidad;
- no se puede planificar la parición en épocas más adecuadas, por ejemplo en períodos lluviosos cuando hay más alimento.

Monta estacionaria: Este tipo se da cuando el macho está dos veces al año con las ca­bras, en las épocas más adecuadas para prod­ucir leche o cría, según la demanda del mercado. Este tipo se puede aplicar en todos los sistemas de explotación. En los climas de 4 estaciones se presenta este tipo de monta a causa del mismo. Algunas veces se presenta monta libre en todo el hato que algunos llaman estacionaría debido a la periodicidad del hato.
Para mayor seguridad se recomienda dejar el macho 45 ó 60 días en cada período de monta.

Ventajas:
- se reduce la mortalidad de las crías, porque las cabras paren en períodos cortos;
- se obtiene leche de todo el rebaño al mismo tiempo para pro­ducir derivados lácteos;
- posibilidad de producción de cabritos durante la época de mayor venta.

Desventajas:
- se necesitan corrales y potreros para los machos;
- hay posibilidades de perder calores.

Monta dirigida: La monta dirigida consiste en llevar la cabra en calor al macho y anotar la fecha de monta.

Ventajas:
- organizar registros exactos de reproducción;
- se puede planificar la preñez de la cabra de acuerdo a su estado fisiológico y edad.
- Programación de posibles partos.

Desventajas:
- se pueden perder calores si no se usa macho calentador;
- hay que tener experiencia en el manejo de la reproducción caprina;
- mayor mano de obra para el manejo.

Se puede dejar montar 5 a 8 hembras por día por macho adulto y 3 a 5 hembras por macho joven. Se necesita suministrar una ración suficiente de acuerdo a los requerimientos.

Un diagnóstico de preñez es importante para programar cuando se debe secar la cabra (6 semanas antes del parto). La forma más sencilla para saber si la cabra está preñada es porque no se pre­senta calor después de los 5 a 7 días o 18 a 24 días a los 36 a 42 días de la monta. Entre 90 y 100 días ya muestra señales de abdomen crecido en el flanco derecho. La ubre de la cabra joven crece, aumenta también el tamaño de la vulva.

La hembra que repita por tercera ocasión el calor, debe retirarse del píe de cría. Es normal que algunos animales no resulten pre­ñados los cuales se deben engordar y vender.

GESTACION

El período de gestación es entre 148 a 152 días. Solo en el úl­timo mes la cabra necesita de atención especial. Se ha observado que a finales de la preñez tienen dificultades con caminatas lar­gas por senderos empinados, más cuando tiene 2 o más fetos. Se recomienda en esta etapa no realizar practicas de despara­sitación
y corte de pezuñas. Sobre todo porque el movi­miento es perjudicial y hay peligro de aborto Si persiste la lactancia es conveniente secar la cabra 6 semanas antes del parto. Si se intenta separar las cabras del rebaño, para mejorar la vigilancia sobre el parto, esto debe hacerse cuanto antes posible ( 3-5 días antes del parto). Cada cambio inmediato o antes del parto puede repercutir en un parto difícil o en varias crías muertas.
Recomendaciones para el manejo durante la preñez:
- mejorar la alimentación hacia el cuarto mes de preñez sobre todo en los últimos 15 días especialmente en cuanto a pro­teínas. En zonas de alimento con leguminosas se necesita me­jorar más que todo la energía.
- Proporcionar sales minerales.
- aislar las cabras que aborten y realizar análisis bac­teriológico de la sangre para determinar el agente etiológi­co.


PARTO

Al no haber complicaciones previas la cabra no tendrá problemas para esperar sola su parto ya que está es su condición natural. Además, cuando las cabras andan sueltas ellas se defienden en los partos. Sin embargo, se necesita saber algunos aspectos del parto para ayudar, cuando eventualmente se presenten complicaciones. Pero, muchas veces al haber ayuda de personas pueden producirse anomalías porque se hace en forma tempranera o errada producién­dose muchas veces daños.

Preparto

Al final de la preñez la ubre de la cabra se hincha y se llena de leche. Muestran poco apetito rehusando alimentos y bebida, se muestran inquietas, raspan el suelo con las patas delanteras y a veces miran hacia atrás. 24 horas previas al parto los ligamentos de la pelvis se relajan. El área entre los huesos de la cadera y la cola se hunde. La vulva se agranda, enrojece y casi siempre presenta una descarga mucosa. El anuncio del parto es a través de contrac­ciones las cuales en el primer momento son un tanto dista­nciadas entre sí, haciéndose cada vez más cortas.

Al comienzo de las contracciones es importante hacer el aseo y desinfectar la cabra en su parte trasera.
Normalmente el cuello del útero está completamente cerrado abrién­dose un poco por las contracciones uterinas.



Representación gráfica del proceso del nacimiento
Parto

Tres a cinco días antes del parto se recomienda llevar las hembras en un lugar con cama limpia protegida de las corrientes de aire frío y con una fuente de calor, en caso de que sea posible. Aunque el parto puede ser múltiple en la mayoría de los casos no es necesario ayuda humana. También se pueden construir corrales pequeños que sirvan como pa­rideros con el fin de que la madre permanezca algunos días con su cría para que se reconozcan ambos y poder observar si hubo reten­ción de placenta, si la cría es capaz de mamar, si la madre tiene buena producción de leche, si la cabra continúa en buenas con­diciones de salud.

Durante la preñez el cabrito ha tenido sus patas delanteras dobladas contra su tórax pero en este momento (parto) extiende las patas adelante quedando en una posición apta para salir. Estas prepara­ciones pueden durar hasta 6 horas. Alrededor del cabrito está la placenta la cual se compone de 2 membranas fetales (Alantoidea y amniotica) y que se en­cuentran totalmente cerradas como 2 bolsas. Estas membranas están llenas con líquido amniótico. Cuando el cuello del útero no llega a su dilatación total éste se en­cuentra en forma de anillo. A través de las contracciones el ca­brito se ubicará en la vagina y posteriormente ésta lo expulsará.

Normalmente primero se ven las patas delanteras con la cabeza. Con cada contracción el cabrito es empujado hacia afuera; pero a veces regresa hasta que haya una contracción más fuerte y quede toda la cabeza afuera. La posición de la cabeza sobre las patas delanteras y el hocico por delante, es como una cuña con la cual puede vencer los últimos obstáculos. Una vez la cabeza está afuera el resto del cabrito saldrá fácilmente, porque las con­tracciones serán muy fuertes.

Cuando el primer cabrito está saliendo, debe ser muy doloroso por que la mayoría de las cabras empiezan a quejarse con lamentosos balidos. Los siguientes saldrán pronto y más fácilmente que el primero. Una ayuda innecesaria aunque sea de buena in­tención es inútil y a menudo es la causa de mal acabados partos. Por ejemplo: hay personas que tan pronto pueden ver una o dos patas la halan para sacar la cría rápidamente. El problema con esto es que las manos del cabrito quedan muy adelante y la cabeza está muy atrás sin haber espacio para ella todavía. En este mo­mento no se puede ayudar porque al tirar las patas, la cabeza puede recaer y el cabrito no puede salir. Cuando se pueden ver las patas es recomendable no hacer nada porque el cabrito en la mayoría de los casos sale por sí mismo.

A veces se tiene el temor que el cabrito muera cuando el nacimiento se demora porque se piensa que el cabrito se puede ahogar, pero no hay peligro porque el oxígeno necesario va por el ombligo con la sangre. Cuando el cordón umbilical se rompe, el cabrito empieza a respirar, pero este momento ocurre cuando la cabeza ya está suficientemente afuera pudiendo el cabrito coger aire.

A veces ocurre que el cabrito se presenta con las patas traseras primero (posición invertida), pero a menudo esto no es ningún problema. Las preparaciones para el parto se demoran un poco más porque no hay una cuña como sucede con el hocico. El nacimiento mismo muchas veces se termina más rápido que cuando la posición es normal. Esto por lo demás es necesario porque al momento que el cordón umbilical está en opresión o no se rompe, el cabrito necesita respirar. Cuando la parte delantera no sale de la vagina lo suficientemente rápido el cabrito no puede respirar y se ahoga.


Algunas formas de presentación del parto






Cuando por una u otra razón tiene que asistir al animal, porque por ejemplo hay mucho tiempo entre la salida del agua y la sacada del cabrito o porque la cabra está agotada, esta ayuda tiene que ser con el máximo de cuidado. Para asistir el parto es importante que se proteja con un guante desechable y luego las manos y los brazos estén lavados y desinfectados y tener uñas cortas y lim­pias, para evitar posibles contagios de brucelosis, que también afecta al hombre. Se debe usar vaselina líquida como lubricante para ayudar al nacimiento del animal. Al ayudar, uno puede asis­tir al cabrito para tirar despacio de las partes que ya están afuera durante el tiempo que se demore una contracción. Esta se puede notar por la compresión de la parte posterior del cuerpo de la cabra. Cuando la cabra descansa de las contracciones en este momento, no se debe tirar. La sacada debe hacerse sin tirones y un poco hacia la dirección de la ubre (parado o acostado). Uno tiene que cerciorarse de que no se tira a dos cabritos porque puede ser que ambos han presentado una de las dos patas delante­ras y entonces da la impresión que hay un solo cabrito. Cuando el cabrito es grande y la cabra un poco angosta puede ser útil tirar las patas una por una.

Postparto

Es importante después del nacimiento del primer cabrito prestar mucha atención por si vienen otros. Porque puede ocurrir que la la bolsa no se rompa durante el nacimiento y la cabra tampoco lo haga por prestar mucho atención al primer cabrito. Esto puede conllevar consecuencias tales como la muerte del o los siguientes cabritos. Después del parto a menudo se descansa un poco hasta que de nuevo hay contracciones con las cuales la placenta vendrá afuera, posteriormente ésta se debe alejar.

Cuando se trata de cabras para el ordeño el capricultor debe se­parar las crías tan pronto la cabra los haya limpiado y sumini­strar el calostro con tetero o dejar al cabrito con la madre por 3 días, tiempo suficiente para que mame el calostro necesario. Cuando una cabra no tiene calostro o en el caso de que muera, se puede suministrar calostro de otra cabra o de vaca. Como no siem­pre hay otra cabra o vaca parida se puede congelar un poco de ca­lostro para tener en casos de emergencia. Descongelar el calostro en forma indirecta, es decir, en baño en agua caliente (baño maría).

Si se llega a presentar el caso de no haber calostro en las for­mas anteriormente mencionadas se puede preparar un calostro ar­tificial en la siguiente forma:

1 litro de leche a 40°C + 2 huevos crudos + 4 cucharadas de azú­car + 15 cc. de aceite de cocina.

Las cabras que producen mucha leche no se deben ordeñar completa­mente en los primeros días sino en forma gradual para evitar la fiebre de leche.

Retención de la placenta

Cuando la cabra ha parido normalmente la placenta viene media hora hasta una hora después que el último cabrito ha nacido.

La membrana exterior de la placenta tiene contacto con el útero en varios lugares. Estos lugares de contacto se llaman cotiledo­nes o "uvas" y desde aquí parten vasos sanguíneos los cuales tie­nen contacto con el cordón umbilical del cabrito. A través de estos vasos el cabrito puede coger oxígeno y alimentos, y puede expulsar los deshechos.

Poco tiempo después del nacimiento del último cabrito se contrae otra vez, con lo cual el contacto entre útero y la placenta se rompe. Esta última puede ser expulsada gradualmente. Sin embargo, por varias razones es posible que las "uvas no se rompen y la cabra quede con la placenta retenida. Algunas razones puede ser:
- una enfermedad contagiosa como aborto;
- un nacimiento prematuro que hace que las "uvas" no se rom­pan, porque el contacto entre placenta y útero es tan sólido todavía;
- una deficiencia alimenticia especialmente vitamina A;
- una demasiada dilatación del útero durante la gestación, por causa de mucho líquido o por más de un cabrito;
- una falta de contracciones del útero, por insuficiente pro­ducción de la hormona oxitocina;
- la presencia de un cabrito dentro del útero el cual por una u otra razón no es expulsado, por ejemplo por causa de una posición anormal.

Para eliminar la posibilidad de la retención de la placenta se tiene que alimentar la cabra durante la gestación con vitamina A, p.e. zanahorias o pasto fresco.

Ordeñar la cabra directamente después del nacimiento favorece la producción de la hormona oxitocina por la tocada (el estimulo) de la ubre, cuya hormona hará que el útero se contraiga bien. La placenta se suelta y posteriormente va a ser expulsada.

Cuando la cabra tiene una retención de la placenta lo único que se puede hacer es anudarla para que no llegue al suelo y para prevenir que no sea pisada por ella misma o el resto de las cabras. No se puede cortar porque las membranas se puede regresar dentro del útero. Nunca se debe tirar la placenta porque se puede romper el útero y la rotura de él puede causar esterilidad o la muerte de la cabra. Con la tirada de la placenta también puede causar que todo el útero salga (prolaxo).

CUIDADO DE LAS CRIAS

Generalmente el cabrito pocos minutos después de nacer empieza a tratar de levantarse y a la media hora se para a alcanzar la ubre y trata de alimentarse. Independiente del tipo de explotación de que se trata, se recomienda manejar las crías de la siguiente forma:


- en el momento del nacimiento limpiar la boca y los orificios nasales de las secreciones que puedan tener pegadas;
- limpiar y frotar el cuerpo para activar las funciones de respiración y circulación. Esto generalmente lo hace la madre pero es necesario estar pendiente cuando se trata de cabras primerizas;
- cortar el ombligo: a 3 ó 5 cms. de vientre;
- desinfectar el ombligo con tintura de yodo, eterol. Se re­comienda el yodo para secar más rápidamente el cordón um­bilical;
- colocarlas en lugares sin corrientes de aire;
- crías que nacen en épocas frías y crías débiles propor­cionándoles abrigo, colocándolas debajo de una lámpara;
- para los cabritos huérfanos se puede dar calostro de otras cabras o calostros de vaca;
- pesar las crías y registrarlas en el libro de control de producción o ficha de la hembra;
- identificarlas;
- verificar que tomen calostro durante las primeras horas, ya que se proporciona inmunidad pasiva durante este tiempo, si no ordeña la madre y suministrar el calostro a la cría;
- revisar la anatomía del cabrito.



















Seque el moco de la nariz y de
la boca. Deje que la madre lo lama
para terminar de secarlo.



Si el cabrito está jadeando,
tómelo con la cabeza hacia abajo y
golpéelo para estimular la respi-
ración.





Unte el cordón umbilical con un
algodón con yodo.


Existen dos maneras de criar los cabritos:

Cría natural: Cuando la cría permanece al lado de la madre, la cual provee de calostro y leche, hasta su destete al 2 a 3 meses.
Cría artificial: bajo este sistema se separa la cría de la madre algunos días después del nacimiento, proporcionándoles los cuida­dos que ya se indicó, suministrándoles leche de la madre, leche de vaca o lacto-reemplazador (leche de soya).

El sistema artificial tiene algunas ventajas en comparación con el natural:
- los cabritos comen la cantidad exacta que necesitan de acuerdo la edad;
- se puede utilizar leche para la venta;
- las crías no se acostumbran a mamar y por lo tanto no moles­tan a las cabras, cuando estén pastoreando juntos;
- mejor control en la sanidad de los cabritos;
- las cabras producen mejor y están tranquilas en el ordeño;
- una menor mortalidad;
- aumento de peso en menor tiempo, alcanzando 10 kgs en 3 meses;
- la cría es más manejable incluyendo todo el ciclo de vida;

Por otra parte, la cría artificial demanda más trabajo.